sábado, 5 de abril de 2014

Los intocables (dos definiciones)

En India, los intocables son la escoria de la sociedad, la clase más baja, lo último de lo último. En Occidente, sin embargo, los intocables están en la cúspide, toman todas las decisiones y llevan corbata.

jueves, 3 de abril de 2014

Occidente es así (no lo he inventado yo)

Occidente (también conocido como "el Norte" o "el Primer Mundo") es el único lugar en el que utilizar el agua potable para descargar la cisterna del retrete, se considera algo de lo más normal y razonable.

Millones de personas tienen sed y malviven bebiendo de charcos hediondos. Nosotros usamos el agua limpia y potable para desalojar la mierda y el pis en nuestros cuartos de baño. ¡Bravo!

sábado, 29 de marzo de 2014

Cumbres (ciertamente) borrascosas

Es normal que en las "cumbres" internacionales de dirigentes políticos, se tomen las decisiones que se toman, medidas que benefician a los de siempre y que nos perjudican a todos los demás. Como su propio nombre indica son cumbres: allí arriba, tan en lo alto, la realidad nuestra de aquí abajo, a ras de suelo, se percibe muy lejana.

jueves, 27 de marzo de 2014

jueves, 9 de enero de 2014

Nueva campaña de terror en los andenes del metro


Un nuevo servicio ha nacido: el de las tarjetas pre-pago, que nos permiten hacer "cómodamente nuestras compras" tanto en tiendas físicas como a través de internet, sin necesidad de disponer de una cuenta bancaria. Como vemos en estas imágenes publicitarias, la PCS no solo sirve para comprar, sino que nos invita permanentemente a recordar "quiénes somos". "Yo soy quien soy, y esta es mi PCS", nos anuncian los carteles.

El pensador José Ortega y Gasset decía: "Yo soy yo y mi circunstancia". Por fin, décadas después, los publicistas han afinado un poco más la puntería, y concretan: "Yo soy yo y mi tarjeta de crédito". Bonita definición para un ser humano, ¿no les parece?


En esta horripilante campaña comercial se retrata a personas sin rostro, a las que no podemos ver los ojos. La mirada, como todos sabemos, es la expresión más viva del interior de un ser humano. Sin embargo, en estos anuncios, los ojos aparecen ocultos. Ocultos por una tarjeta de crédito, que acapara todo el protagonismo. Se nos intenta decir que nuestra capacidad de comprar es más importante que nuestra propia identidad. Yo me defino por el dinero que tengo, por lo que puedo comprar, y no por mis valores humanos. "Yo soy un consumista sin identidad y sin conciencia, igual a todos los demás". Ya que PCS es "la tarjeta para todos".

Quien quiera asumir estas orwellianas consignas, siéntase esclavo de hacerlo.